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Las cinco mejores actuaciones musicales de la Super Bowl, y la peor
5. Bruce Springsteen & The E Street Band (2009)
Algunos pensaban: "Pobre, Bruce. Condensar sus tres horas y media de concierto en 12 minutos. No lo va a conseguir". Pues vaya si lo hizo. 12 minutos de fuego. Cuatro canciones. Brutal. "¡Quiero que tiréis vuestra ración de pollo!", grita al público del estadio. "¡Quiero que subáis el volumen a tope!", vocifera a los que lo están viendo por televisión. Y ya no hay quien lo pare. Todos a bailar.

4. U2 (2002)
Sin duda, el momento más emocionante de la historia de los intermedios de la Super Bowl. Nadie tan capacitado como Bono para conseguir movilizar y emocionar a una gran masa. Cinco meses después del 11-S, U2 debía decir al mundo algo. Mientras sonaban las primeras notas de MLK, una pantalla gigante se despliega y van pasando todos y cada uno de los nombres de las víctimas del atentado. Todo se funde con la interpretación de Where the streets have no name. Al final de la actuación, Bono muestra el reverso de su chaqueta, tapizada con la bandera de Estados Unidos. ¿Exhibicionista? Sí. ¿Lacrimógeno? También. Pero algunas veces hay que hacerlo y Bono es el mejor en este campo.

Super Bowl 2017
Steven Tyler, de Aerosmith, y Britney Spears, poniéndole juerga rockera a la Super Bowl en 2001. Cordon

Te la juegas en diez minutos. Es una apuesta tan arriesgada que sería inviable para que los más grandes, conservadores cuando más arriba estás, se prestasen a ello. Pero es demasiado tentador: 100 millones de espectadores. Es el acontecimiento anual que más gente televisiva convoca. Suficiente reclamo (además del crematístico) como para dejar tu ego por un día en el cajón y condensar tus (magníficos) conciertos de más de dos horas en unos minutejos.

Todos se matan por salir. Legendarios como Paul McCartney, los Rolling Stones o los Who ya lo han probado. Y ha salido vivos. Y los más recientes, como Bruno Mars o Coldplay, también se la jugaron, con más o menos suerte. A todo esto: hablamos de una final deportiva. Este año luchan por el título de la NFL los New England Patriots y los Atlanta Falcons. Todo empieza a las 18.30 del domingo 5 hora de Houston. En España arranca a las 00.30 del domingo 5 al lunes 6. Esta vez la actuación corre a cargo de Lady Gaga.

En ICON hemos querido hacer un ránking con los mejores espectáculos de la historia de la Super Bowl, que se desarrollan en el intermedio del partido. Y también con el peor. Vamos en sentido de la menos a la más importante:
5. Bruce Springsteen & The E Street Band (2009)

Algunos pensaban: "Pobre, Bruce. Condensar sus tres horas y media de concierto en 12 minutos. No lo va a conseguir". Pues vaya si lo hizo. 12 minutos de fuego. Cuatro canciones. Brutal. "¡Quiero que tiréis vuestra ración de pollo!", grita al público del estadio. "¡Quiero que subáis el volumen a tope!", vocifera a los que lo están viendo por televisión. Y ya no hay quien lo pare. Todos a bailar.

4. U2 (2002)

Sin duda, el momento más emocionante de la historia de los intermedios de la Super Bowl. Nadie tan capacitado como Bono para conseguir movilizar y emocionar a una gran masa. Cinco meses después del 11-S, U2 debía decir al mundo algo. Mientras sonaban las primeras notas de MLK, una pantalla gigante se despliega y van pasando todos y cada uno de los nombres de las víctimas del atentado. Todo se funde con la interpretación de Where the streets have no name. Al final de la actuación, Bono muestra el reverso de su chaqueta, tapizada con la bandera de Estados Unidos. ¿Exhibicionista? Sí. ¿Lacrimógeno? También. Pero algunas veces hay que hacerlo y Bono es el mejor en este campo.

3. Aerosmith y Britney Spears (2001)
Es posible que nunca una Super Bowl viva unos minutos tan desmadrados. Se sumaron a la fiesta 'N Sync (con Justin Timberlake), Mary J. Blige y Nelly. Pero los protagonistas eran Steven Tyler (voz de Aerosmith) y Britney Spears. Curiosamente dos personajes hoy no en su mejor momento. Pero arrebatadores hace 16 años. Tyler, lascivo, rockero y con esa voz que, cuando está lubricada, llega al nivel de la de Mick Jagger. Y Britney con 20 años, sexi, descarada, confiada... ¿Faltaba algo? Sí, un tema tan irresistible como Walk this way.

2. Prince (2007)

Truenos, lluvia y frío en Miami. Aquellas eran las peores condiciones de una Super Bowl en años. Quizá por ello, salió al escenario un Prince rabioso, impetuoso y, a la vez, sorprendentemente humilde. Cuentan que hasta los jugadores salieron de los vestuarios a ver lo que allí estaba pasando. "No estaba promocionándose. Estaba haciendo música. Una música alucinante", dijo uno de los jugadores. Lo más cerca que hemos visto a Jimi Hendrix resucitado fue en esta actuación. Con todo el material propio que podía promocionar, Prince hizo hasta tres versiones: Proud Mary, de la Creedence Clearwater Revival; All along the watchtower, de Bob Dylan; y Best of you, de ¡Foo Fighters! Y terminó con una interpretación mágica de Purple rain.

La mejor: 1. Michael Jackson (1993)
No le demos más vueltas: es totalmente imposible hacer más en menos tiempo. Michael Jackson estaba tan convencido de su poderío que estuvo dos minutos parado en el escenario, haciendo la estatua, sin sonar ni música. Consumir esos minutos en no hacer nada cuando tienes tan poco tiempo es de locos o de sobrados. Jackson era en 1993 las dos cosas. Nunca se ha visto una cosa tan loca en un estadio, con Jackson subiendo a lo alto de las pantallas (al principio) en un truco absolutamente genial. Luego llegan, bien empaquetadas, Black or white, Billie Jean, Heal the world... Un coro de niños, pirotecnia, malabares, Jackson bailando y cantando como nunca. Qué espectáculo...

Y la peor: Christina Aguilera y Enrique Iglesias (y Phil Collins también) (2000)

Seguramente ellos lo lamenten más que nadie. Desubicados, tímidos, con un estilismo claramente erróneo... Tal y como ha evolucionado este espectáculo, con los músicos dejándose el alma en el poco tiempo que tienen, Christina Aguilera y Enrique Iglesias optaron por una incomprensible actitud contenida. En su descargo hay que señalar que todo estaba basado en el universo Disney, y ya sabemos lo bien que queda en las pantallas su almibarado estilo, pero lo que cuesta digerirlo en un concierto. Luego salió Phil Collins, y terminó de dormir a todo el estadio, deseoso de que limpiasen el césped y saliesen de nuevo los jugadores.

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