Ozzy Osbourne y Black Sabbath rompieron todos los récords de streaming
música 08 JULIO 2025
El pasado sábado tuvo lugar un evento histórico para el metal (y el rock en general): el gran concierto de despedida de Black Sabbath. Y no fue solo histórico por la despedida en sí, sino también por la dimensión que adquirió. El evento tuvo una duración de 9 horas y completó un aforo de unos 40.000 espectadores en el estadio, Villa Park, mientras que en la retransmisión en directo hubo un pico de 5,8 millones de espectadores (según The Guardian). Superan, de esta forma, a figuras muy importantes del mundo del streaming como Ibai, que mantiene la emisión en directo más vista de la historia de Twitch, con una cifra de 3,846,256 espectadores en su punto más alto, durante su evento ´La Velada del Año IV`, en un momento se llegó a juntar 5,8 millones de espectadores al mismo tiempo, todos desde sus computadoras, tablets, celulares o televisores. Eso sumado a las 40 mil personas que colmaron el estadio Villa Park. De esta forma derrocaron a los coreanos de BTS que tenían 756.000 espectadores en sus récords de streaming. No sólo fue emocionante, no sólo estuvo perfectamente producido, no sólo fue el broche de oro para los padres del heavy metal. Por si fuera poco, fue un éxito de convocatoria a todo nivel, El “Back to the Beginning” donde se despidió Ozzy Osbourne de los escenarios y se dio y la última reunión de Black Sabbath rompió records. Junto a bandas como Metallica, Slayer o Guns N’ Roses entre otras, lograron adjudicarse como el evento en vivo más convocante de la historia del streaming y quedará en la historia para siempre, pero también en el Guiness World Records, el éxito no termina ahí. El negocio superó los 178 millones de dólares. Todo eso será destinado íntegramente a organizaciones como Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorn Children’s Hospice.
El coste de las entradas virtuales era de 26,99€, incluyendo el acceso durante las siguientes 48 horas a la grabación del concierto. El beneficio obtenido con el concierto será repartido de forma equitativa para varias obras benéficas: el hospital de niños de Birmingham, “Acorn Children’s Hospice” y “Cure Parkinson´s”. Además, se llevó a cabo la subasta de dos guitarras Gibson firmadas por los intérpretes, una máquina de pinball de Guns N´ Roses, varios discos de oro y una colección de CDs, incluyendo “Paranoid”, de Black Sabbath o “Master of Puppets”, de Metallica, y más de una docena de paquetes de viaje.
Ozzy tocó un repertorio de cinco canciones con su banda en solitario (formada por el guitarrista Zakk Wylde, el bajista Mike Inez, en las teclas Adam Wakeman y el batería Tommy Cufetos). Cuatro de las canciones interpretadas son del disco de 1980 ´Blizzard of Ozz`: “I Don´t Knoe”, “Mr. Crowley”, “Suicide Solution” y “Crazy Train”; y la quinta “Mama, I´m Coming Home”.
Ozzy Osbourne, figura emblemática del heavy metal y líder de Black Sabbath, atraviesa una nueva etapa en su vida tras el cierre definitivo de los conciertos junto a su banda. Su salud ha marcado los últimos años de su trayectoria, redefiniendo tanto su agenda artística como sus actividades personales después de más de cinco décadas en los escenarios.
En 2020, Osbourne reveló su diagnóstico de Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que afecta su movilidad. “No es una sentencia de muerte… Es una forma leve de Parkinson por el momento”, declaró en una entrevista para Radio.com. Destacó que, pese al diagnóstico, continuó sorprendiendo a sus seguidores con presentaciones puntuales.
Entre 2018 y 2019, el músico se sometió a varias cirugías, incluyendo una intervención en la mano por una infección y una operación de cuello tras una caída que agravó lesiones previas. Esto derivó en la cancelación de su gira mundial, incluida inicialmente en el “tour mundial de despedida” entre 2018 y 2020.
La noticia sobre el estado de salud de Ozzy Osbourne se hizo pública en 2020 durante una entrevista en Good Morning America, acompañado por su familia. En ese espacio, su esposa y representante, Sharon Osbourne, subrayó que la enfermedad “no es una sentencia de muerte bajo ningún concepto”.
El propio cantante admitió que ya no podía ocultar la situación: “No soy bueno guardando secretos. No puedo seguir caminando con esto porque es como si se me acabaran las excusas”. El deterioro físico obligó a Osbourne a modificar su rutina y alejarse de los escenarios. Refirió dificultad para aceptar que no podía contribuir económicamente como antes.
“Vengo de una clase trabajadora, odio defraudar a la gente. Odio no hacer mi trabajo. Cuando veo a mi esposa y mis hijos trabajando, todos tratando de ayudarme, me deprime porque no puedo aportar a mi familia, ¿sabes?”, expresó. El 5 de julio de 2025, Ozzy Osbourne realizó, según sus propias palabras, su actuación final con Black Sabbath en el evento Back to the Beginning en Birmingham, ciudad natal de la banda.
El espectáculo, concebido como despedida definitiva, reunió a músicos de varias generaciones y celebró la influencia histórica del grupo. Más de 40.000 personas presenciaron el concierto, incluyendo figuras del entretenimiento como Jason Momoa y Steven Tyler.
El evento contó con la dirección musical de Tom Morello y actuaciones de artistas como Mastodon, Rival Sons, Anthrax, Pantera, Ron Wood, Billy Corgan, Papa Emeritus V, Steven Tyler, Jack Black y Lzzy Hale, entre otros.
La diversidad de colaboraciones y tributos durante la jornada reflejó la huella que dejó Black Sabbath en la música contemporánea. Se interpretaron versiones de clásicos de la banda y de Osbourne, además de homenajes de supergrupos formados para la ocasión.
El concierto se transmitió en vivo a nivel internacional y las ganancias se destinaron a organizaciones benéficas como Cure Parkinson’s, Birmingham Children’s Hospital y Acorn Children’s Hospice.
La actuación de Osbourne exigió una cuidadosa preparación física. Antes del concierto, explicó en su programa en SiriusXM que trabajó con un entrenador para hacer frente al desgaste que implica subir al escenario: “Si mi Dios quiere que haga el show, lo haré… Dándolo todo con lo que tengo”.
Debido a su condición, interpretó el repertorio sentado en un trono con diseño de murciélago. Comentó al diario The Guardian que la idea del concierto fue de Sharon Osbourne, pues buscaba darle “una razón para levantarse cada mañana”.
Durante su despedida, el músico compartió un momento junto a los miembros originales Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward, tocando canciones como “War Pigs”, “NIB”, “Iron Man” y “Paranoid”. El cierre simbolizó el reconocimiento y aprecio del público por la historia de la banda. Respecto al futuro, Ozzy Osbourne estimó en una entrevista a Rolling Stone en diciembre de 2023 que su esperanza de vida es de unos diez años, y manifestó su intención de regresar a su residencia en Buckinghamshire una vez culminen las renovaciones.
“No sé por qué sigo aquí y a veces pienso que estoy en tiempo prestado”, afirmó. Sharon Osbourne reiteró en julio de 2025 a Billboard que la actuación fue la última, tanto para su esposo como para ella en el rol de mánager. “Estamos terminados. Llevo en esto desde los 15 años y estoy lista. Solo queremos vivir nuestra vida y hacer lo que queramos sin depender de un itinerario”, sostuvo.
Por Paola Ch.
FM HIT
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