Reino Unido homenajea a Freddie Mercury con una moneda conmemorativa
música 19 NOVIEMBRE 2025
La Real Casa de la Moneda británica (Royal Mint) anunció el lanzamiento de una moneda dedicada a Freddie Mercury, en el marco del 40 aniversario de su histórica presentación en Live Aid 1985 y del estreno de su primer álbum solista. La pieza se une a la serie «Leyendas de la Música», donde ya figuran artistas como David Bowie, George Michael y Paul McCartney. El diseño muestra a Mercury en plena actuación, vestido con la mítica chaqueta amarilla de Wembley, micrófono en mano y mirando hacia el público. La moneda incluye su firma, un pentagrama que ilustra su rango vocal de cuatro octavas, y un brazalete grabado como guiño a los accesorios que usó en el concierto benéfico de 1985. La hermana del cantante, Kashmira Bulsara, visitó la sede de la Royal Mint en Llantrisant para acuñar la primera unidad. «Fue un momento de gran emoción y orgullo para mí. A Freddie le habría encantado verse homenajeado de esta manera y saber que su familia formó parte de este tributo», expresó. De acuerdo con BBC, la Royal Mint anunció también que donará una versión especial en oro al Mercury Phoenix Trust, fundación creada tras la muerte del vocalista en 1991 para combatir el VIH y el sida. Esta edición única se subastará en los próximos meses para financiar iniciativas de apoyo a personas afectadas por la enfermedad.
Rebecca Morgan, directora de monedas conmemorativas, destacó que la pieza captura la «energía eléctrica» de Mercury y definió la moneda como una de las más detalladas de la colección. «Desde su firma hasta el pentagrama vocal, cada elemento celebra a un verdadero icono que sigue inspirando generaciones», señaló.
La colección dedicada a Freddie Mercury ya está disponible para su compra en la página oficial de la Royal Mint. Los valores varían según el material y la edición: 18,50 libras (unos 22 dólares) por la versión brillante sin circular. 9.350 libras (unos 10.950 dólares) por la pieza limitada de 2 onzas de oro fino. Variantes en plata y ediciones premium también se encuentran disponibles.
Nacido como Farrokh Bulsara, Freddie Mercury se transformó en una de las voces más influyentes del rock gracias a su talento, su presencia escénica y su capacidad para fusionar géneros. Su rango vocal extraordinario le permitió interpretar desde la ópera rock de Bohemian Rhapsody hasta himnos como We Will Rock You o Somebody to Love.
La historia de Queen está plagada de canciones emblemáticas que definieron épocas en la música popular. Temas como “Bohemian Rhapsody”, “We Will Rock You” y “We Are the Champions” ubicaron al grupo británico en lo más alto de la industria, con una propuesta sonora única. Sin embargo, el proceso creativo de uno de sus mayores éxitos, “Another One Bites the Dust”, estuvo marcado por la incomodidad y el debate interno durante la grabación, especialmente en el seno de la banda, revelando cómo incluso los gigantes atraviesan momentos de disenso para lograr un clásico.
En 1980, Queen lanzó su octavo álbum de estudio, The Game, un disco que presentaba nuevas sonoridades y buscaba desafiar los límites autoimpuestos por sus miembros. Fue en ese contexto que John Deacon, bajista del grupo, dio vida a “Another One Bites the Dust”.
La canción, editada el 30 de junio de ese año, escaló rápidamente los rankings internacionales hasta alcanzar el 1° puesto en Estados Unidos. Su ritmo contagioso e impronta funky-funk la convirtieron en un sello de la época, además de impulsar ventas millonarias y conquistar las pistas de baile de todo el mundo. En cuestión de semanas, Queen sumó otro hito a su carrera y su leyenda creció con velocidad.
Sin embargo, el origen del tema distó de ser armónico. El propio Brian May compartió detalles de esa etapa en una entrevista con Guitar Player, donde confesó que no todos los integrantes del cuarteto británico se sentían cómodos con la canción a la hora de gestarla y grabarla. “Teníamos la idea de que nunca debíamos repetirnos”, recordó el guitarrista, subrayando que la banda se imponía a sí misma el desafío de evitar fórmulas conocidas y de explorar nuevos territorios creativos en cada disco.
Fue así como “Another One Bites the Dust” se convirtió en un verdadero salto; un experimento musical que, lejos de evocar la potencia rockera de otros hits, apostó por un sonido minimalista y compacto. Brian May explicó: “Nos pusimos deliberadamente en diferentes situaciones de composición y grabación para seguir avanzando y derribando cualquier barrera que pudiera aparecer”. Para los fanáticos, la canción fue un soplo de aire fresco, un movimiento audaz al incorporar elementos de la música dance y el funk en pleno auge entre finales de los años 70 y principios de los 80. Pero dentro de la banda, el consenso estuvo lejos de ser inmediato.
Por Paola Ch.
FM HIT
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